En verano: Aumenta la frecuencia de riego, pero sin encharcar. Puedes colocar una capa de mulch (hojas secas o corteza) para mantener la humedad.
En invierno: Reduce el riego y protege los geranios del frío extremo. Si están en macetas, llévalos al interior o cúbrelos en las noches heladas.
En primavera: Momento ideal para fertilizar y podar para estimular la floración.
En otoño: Disminuye poco a poco el riego y elimina hojas débiles antes de la llegada del frío.
Preguntas Frecuentes
❓ ¿Con qué frecuencia debo regar los geranios?
Depende del clima y la estación. En verano, cada 2-3 días; en primavera y otoño, cada 4-5 días; y en invierno, solo cuando la tierra esté completamente seca.
❓ ¿Cómo sé si estoy regando demasiado mis geranios?
Si las hojas se vuelven amarillas y el tallo se siente blando, es señal de exceso de agua. Reduce el riego y revisa el drenaje de la maceta.
❓ ¿Puedo usar agua del grifo?
Sí, pero si el agua de tu zona es muy calcárea, déjala reposar 24 horas antes de regar o usa agua de lluvia para evitar acumulación de sales en el sustrato.
❓ ¿Por qué mis geranios no florecen?
Puede deberse a falta de luz solar, exceso de nitrógeno en el fertilizante, riego inadecuado o la necesidad de una poda para estimular el crecimiento de nuevas flores.
Siguiendo estos consejos y aplicando el truco del riego por inmersión, tus geranios estarán sanos y llenos de flores todo el año. 🌿✨ ¡Ponlos en práctica y disfruta de un jardín espectacular!