Tarta de Queso Biscoff: Deliciosa Fusión de Sabores entre Isquia y Nápoles

Introducción:
La Tarta de Queso Biscoff es un postre irresistiblemente cremoso que combina la suavidad del queso crema con el sabor dulce y especiado de las galletas Biscoff. Esta receta tiene sus raíces tanto en la isla de Isquia como en la vibrante ciudad de Nápoles, dos lugares que se conocen por su rica tradición culinaria. El contraste entre el crujiente de las galletas y la cremosidad de la tarta crea una experiencia única que te conquistará desde el primer bocado.

Ingredientes:

200 g de galletas Biscoff
100 g de mantequilla derretida
600 g de queso crema
200 ml de nata líquida
150 g de azúcar
3 huevos
1 cucharadita de esencia de vainilla
2 cucharadas de harina (opcional para una textura más firme)
Miel o mermelada de frutos rojos para decorar (opcional)
Instrucciones:

Preparar la base: Tritura las galletas Biscoff hasta obtener un polvo fino. Mezcla las galletas trituradas con la mantequilla derretida hasta obtener una masa homogénea. Coloca la mezcla en la base de un molde desmontable, presionando bien para que quede compacta. Refrigera durante unos 15-20 minutos para que se endurezca.

Preparar el relleno: En un bol grande, bate el queso crema junto con el azúcar hasta obtener una mezcla suave. Añade los huevos, uno a uno, batiendo bien entre cada adición. Incorpora la nata líquida y la esencia de vainilla, y mezcla hasta que todo quede bien integrado. Si prefieres una textura más firme, puedes añadir las cucharadas de harina.

Hornear: Vierte la mezcla sobre la base de galleta ya fría. Hornea a 160°C durante unos 50-60 minutos, o hasta que el centro de la tarta esté firme pero ligeramente tembloroso. Deja enfriar completamente en el molde.

Dejar reposar y decorar: Una vez enfriada, desmolda la tarta y refrigérala durante al menos 4 horas o preferiblemente toda la noche. Antes de servir, decora con un toque de miel o mermelada de frutos rojos para dar un contraste de sabores.

Consejos para servir y almacenar:

Servir: La tarta es deliciosa por sí sola, pero también puedes acompañarla con frutas frescas, un poco de crema batida o incluso un toque extra de galletas Biscoff trituradas por encima para mayor textura.
Almacenar: Guarda la tarta en la nevera, cubierta con film transparente o en un recipiente hermético. Se conserva bien hasta 3-4 días.
Variaciones:

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