Introducción: Los calcetines blancos suelen perder su brillo y frescura con el tiempo, pero mi suegra tiene un truco que hará que tus calcetines luzcan como recién comprados. Con esta receta, no solo conseguirás que queden blancos como la nieve, sino que también alargarás su vida útil. ¡El secreto está en un par de ingredientes sencillos y un proceso fácil de seguir! En este artículo te revelo cómo lograrlo.
Ingredientes:
1 taza de bicarbonato de sodio
1 taza de vinagre blanco
1 cucharada de detergente líquido
Agua caliente (preferentemente entre 40°C y 60°C)
1 recipiente grande o balde
Instrucciones:
Llena un recipiente grande con agua caliente, suficiente para cubrir los calcetines.
Añade el bicarbonato de sodio y el vinagre blanco al agua caliente, mezclando bien hasta que el bicarbonato se disuelva completamente.
Coloca los calcetines sucios en la mezcla y déjalos en remojo durante 30 minutos.
Agrega el detergente líquido a la mezcla y, con las manos, frota suavemente los calcetines para asegurar que el detergente entre en las fibras.
Enjuaga los calcetines con agua fría para eliminar cualquier residuo de la mezcla.
Déjalos secar al aire o, si prefieres, en la secadora a baja temperatura.
Consejos para servir y almacenar:
No es recomendable usar suavizantes de telas al lavar los calcetines, ya que pueden dañar las fibras del material y hacer que se amarilleen más rápido.
Puedes almacenar los calcetines limpios y secos en un cajón o canasta, asegurándote de que estén completamente secos antes de guardarlos.
Si los calcetines están muy sucios o amarillentos, puedes repetir el proceso de lavado para obtener un mejor resultado.
Variaciones: