Introducción:
Si eres fanático de la repostería hojaldrada y te encanta el sabor del jamón y el queso, ¡estos croissants al horno son para ti! Con una capa crujiente por fuera y un interior suave y delicioso, estos croissants son perfectos para el desayuno, un brunch o una merienda. Y lo mejor de todo es que son fáciles de hacer en casa. En esta receta, aprenderás a preparar croissants de jamón y queso con todo el sabor y la textura de una panadería, pero con la comodidad de hacerlo en tu propia cocina.
Ingredientes:
1 paquete de masa de hojaldre (puede ser comprada o casera)
100 g de jamón en rebanadas finas
150 g de queso rallado (puedes usar mozzarella, cheddar o el de tu preferencia)
1 huevo (para barnizar)
1 cucharada de mostaza (opcional)
Sal y pimienta al gusto
Instrucciones:
Precalienta el horno a 180°C (350°F).
Estira la masa de hojaldre sobre una superficie plana y córtala en triángulos.
Coloca una rebanada de jamón en cada triángulo, seguido de una porción generosa de queso rallado.
Si lo deseas, añade una pequeña cantidad de mostaza para un toque de sabor extra.
Enrolla cada triángulo desde la base hasta la punta, formando el croissant.
Coloca los croissants sobre una bandeja para hornear forrada con papel de hornear.
Bate el huevo y pincela cada croissant con él para darle un acabado dorado y brillante.
Hornea durante 15-20 minutos o hasta que los croissants estén dorados y crujientes.
Sírvelos calientes y disfruta de este delicioso bocado.
Consejos para servir y almacenar:
Estos croissants son perfectos para acompañar una ensalada fresca o una sopa ligera.
Si no los vas a consumir de inmediato, guarda los croissants en un recipiente hermético para mantener su frescura. Puedes recalentar fácilmente en el horno durante unos minutos para que recobren su textura crujiente.
Si tienes sobrantes, puedes congelarlos antes de hornearlos. Cuando los quieras disfrutar, solo sácalos, déjalos descongelar y hornéalos directamente.
Variantes: