Introducción:
La focaccia de queso crema es una versión deliciosa y cremosa de la tradicional focaccia italiana. Este pan suave y esponjoso se enriquece con una capa de queso crema que le otorga una textura única y un sabor irresistible. Perfecta para acompañar platos principales, para servir como entrada o simplemente disfrutar como merienda, esta focaccia será un éxito en cualquier ocasión.
Ingredientes:
500 g de harina de trigo
1 cucharadita de sal
1 cucharadita de azúcar
7 g de levadura seca
300 ml de agua tibia
3 cucharadas de aceite de oliva
200 g de queso crema (a temperatura ambiente)
1 cucharadita de orégano seco
1 cucharadita de romero fresco (opcional)
Sal gruesa al gusto
Instrucciones:
Preparar la masa: En un bol grande, mezcla la harina, la sal y el azúcar. Agrega la levadura seca y mezcla bien. Haz un hueco en el centro y vierte el agua tibia y el aceite de oliva. Mezcla hasta obtener una masa homogénea.
Amasar: Coloca la masa sobre una superficie enharinada y amasa durante unos 8-10 minutos hasta que esté suave y elástica.
Primer levado: Forma una bola con la masa y colócala en un bol ligeramente enharinado. Cubre con un paño limpio y deja reposar durante 1-2 horas, o hasta que la masa haya duplicado su tamaño.
Formar la focaccia: Precalienta el horno a 200°C. Una vez que la masa haya levado, colócala en una bandeja de horno engrasada y extiéndela con las manos hasta cubrir toda la superficie. Con los dedos, haz pequeños agujeros en la masa.
Preparar el relleno: En un bol, mezcla el queso crema con el orégano y el romero (si lo usas). Coloca esta mezcla de queso sobre la masa de focaccia, esparciéndola de manera uniforme.
Hornear: Rocía la focaccia con un poco de aceite de oliva y espolvorea con sal gruesa al gusto. Hornea durante unos 25-30 minutos, o hasta que la focaccia esté dorada y crujiente por encima.
Servir: Retira del horno y deja enfriar ligeramente antes de cortar en porciones.
Consejos para servir y almacenar:
Servir: La focaccia de queso crema se puede disfrutar tanto tibia como a temperatura ambiente. Puedes acompañarla con una ensalada fresca o disfrutarla sola como un delicioso snack.
Almacenar: Guarda la focaccia en un recipiente hermético a temperatura ambiente durante 2-3 días. Si quieres conservarla por más tiempo, puedes envolverla en plástico y refrigerarla. También puedes congelarla y luego calentarla en el horno para disfrutarla como recién horneada.
Variantes: