Introducción:
El verano es sinónimo de días largos al aire libre, pero también de una invasión de mosquitos que pueden arruinar la diversión. ¿Qué mejor que hacer tu propio repelente casero de mosquitos para disfrutar de esas noches sin picaduras? Con ingredientes naturales y un par de frascos de vidrio, puedes crear una solución eficaz, segura y ecológica. Además, al ser completamente natural, puedes tener la tranquilidad de que no usarás productos químicos en tu hogar. Sigue leyendo para aprender cómo hacer estos frascos repelentes de mosquitos y mantener a raya a los insectos durante toda la temporada.
Ingredientes:
2 frascos de vidrio (pueden ser frascos pequeños o mason jars)
1 taza de agua
1 cucharada de aceite de eucalipto
1 cucharada de aceite de citronela
1 cucharadita de aceite esencial de lavanda
1 cucharadita de aceite esencial de menta
1 ramita de romero fresco (opcional)
1 cucharadita de vinagre de manzana (opcional, para mejorar la duración)
Mechas de algodón o tela absorbente para difundir los aceites
Instrucciones:
Limpia y seca bien los frascos de vidrio.
Llena cada frasco con una taza de agua.
Agrega el aceite de eucalipto, aceite de citronela, aceite de lavanda y aceite de menta al agua en cada frasco.
Si deseas que la mezcla dure más tiempo, añade una cucharadita de vinagre de manzana.
Coloca una ramita de romero fresco dentro de cada frasco para darle un toque decorativo y natural (opcional).
Usa mechas de algodón o un pedazo de tela absorbente para sumergir en el líquido. Colócalas dentro del frasco de modo que queden parcialmente sumergidas, dejando que el líquido sea absorbido por el algodón.
Coloca los frascos en puntos estratégicos de tu casa o en el jardín donde los mosquitos sean más frecuentes. La mezcla de aceites será liberada lentamente, actuando como un repelente natural.
Consejos para servir y almacenar:
Para un mayor efecto, coloca los frascos cerca de ventanas abiertas o en áreas de alto tráfico, como el salón o patio.
Si el aroma comienza a desvanecerse, simplemente agrega más agua y aceites esenciales.
Guarda los frascos en un lugar fresco y oscuro cuando no los estés utilizando para evitar que el sol degrade los aceites.
Los frascos pueden ser reutilizados varias veces. Solo necesitarás añadir más agua y aceites cuando se acabe la mezcla.
Variantes: