Introducción
El pan plano con queso cheddar es una receta deliciosa, fácil de preparar y perfecta para cualquier ocasión. Con una textura suave y un sabor intenso del queso cheddar, este pan es ideal para acompañar sopas, ensaladas o como un aperitivo en reuniones. La combinación de masa casera y queso derretido lo convierte en una opción irresistible para los amantes del pan y el queso. ¡No te pierdas esta receta rápida y sabrosa que te hará volver por más!
Ingredientes
250 g de harina de trigo
150 g de queso cheddar rallado
1 cucharadita de levadura seca
1/2 cucharadita de sal
1 cucharadita de azúcar
120 ml de agua tibia
2 cucharadas de aceite de oliva
1 huevo (opcional, para pincelar)
Instrucciones
En un bol grande, mezcla la harina, la levadura, la sal y el azúcar.
Agrega el agua tibia y el aceite de oliva. Mezcla hasta obtener una masa suave y elástica. Si está demasiado pegajosa, añade un poco más de harina.
Amasa la masa durante unos 5 minutos sobre una superficie enharinada.
Deja reposar la masa cubierta con un paño limpio durante unos 30 minutos o hasta que haya duplicado su tamaño.
Precalienta el horno a 200°C (390°F).
Amasa la masa nuevamente para quitar el aire y divídela en pequeñas bolitas. Estira cada bolita en forma de círculo.
Coloca el queso cheddar rallado en el centro de cada círculo y dobla los bordes hacia el centro para cubrir el queso.
Coloca los panes formados en una bandeja para hornear previamente enharinada.
Pincela con huevo batido si lo deseas para un acabado dorado.
Hornea durante 12-15 minutos o hasta que los panes estén dorados y crujientes.
Deja enfriar unos minutos antes de servir.
Consejos para servir y almacenar
Servir: Puedes acompañar este pan con una salsa de tu elección, como una salsa de tomate o guacamole, o disfrutarlo solo.
Almacenar: Guarda los panes en un recipiente hermético a temperatura ambiente para mantener su frescura durante 2-3 días. También puedes congelarlos y recalentar en el horno para disfrutar de ellos en otro momento.
Variantes