Introducción:
Cuando se trata de cocinar una pechuga de pollo jugosa y sabrosa, esta receta se lleva la corona. A lo largo de los años, ha conquistado miles de paladares con su increíble sabor y textura. La combinación de ingredientes sencillos, pero poderosos, asegura un platillo lleno de sabor que es perfecto tanto para cenas informales como para ocasiones especiales. ¡Prepárate para disfrutar de una receta que se ganará todos los elogios!
Ingredientes:
- 4 pechugas de pollo (sin hueso y sin piel)
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 1 diente de ajo picado
- 1 cucharadita de sal
- ½ cucharadita de pimienta negra
- ½ cucharadita de pimentón dulce
- Jugo de 1 limón
- 2 cucharadas de mantequilla
- 1 ramita de romero fresco (opcional)
- ½ taza de caldo de pollo o agua
- 1 cucharada de perejil fresco picado (para decorar)
Instrucciones:
- Preparación de la pechuga de pollo: Comienza lavando y secando bien las pechugas de pollo. Haz algunos cortes ligeros en la parte más gruesa para que se cocinen de manera uniforme.
- Sazonado: En un recipiente pequeño, mezcla la sal, pimienta, pimentón dulce y ajo picado. Frota las pechugas con esta mezcla de especias para asegurarte de que queden bien cubiertas.
- Cocinar el pollo: En una sartén grande, calienta el aceite de oliva a fuego medio-alto. Coloca las pechugas de pollo y cocina por unos 5-6 minutos por cada lado, hasta que estén doradas y cocidas por dentro. Para verificar la cocción, puedes usar un termómetro de cocina; la temperatura interna debe ser de 75°C (165°F).
- Salsita deliciosa: Cuando el pollo esté listo, añade la mantequilla y el jugo de limón a la sartén. Si te gusta un toque extra de sabor, agrega una ramita de romero. Deja que la mantequilla se derrita y mezcle bien con el jugo de limón y el caldo de pollo, creando una salsa deliciosa.
- Servir: Coloca las pechugas de pollo en un plato y vierte un poco de la salsa por encima. Decora con perejil fresco picado y ¡listo para disfrutar!
Consejos para servir y almacenar:
- Servir: Esta receta se disfruta mucho acompañada de puré de papas, arroz o una ensalada fresca. Para un toque extra, puedes añadir verduras salteadas como zanahorias o espárragos.
- Almacenar: Si te sobra pollo, guárdalo en un recipiente hermético en el refrigerador por hasta 3 días. También puedes congelarlo por hasta 2 meses. Para recalentarlo, asegúrate de hacerlo a fuego lento para evitar que se seque.
Variantes:
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