Introducción
Si alguna vez has disfrutado de una cremosa y deliciosa salsa de queso en un restaurante mexicano, seguramente te has preguntado cómo replicarla en casa. Esta receta te enseñará a preparar una salsa suave, con un sabor auténtico, perfecta para acompañar nachos, tacos o cualquier platillo mexicano. ¡Lo mejor de todo es que es fácil y rápida de hacer!
Ingredientes:
2 tazas de queso americano rallado (o queso cheddar suave)
1 taza de leche entera
1 cucharada de mantequilla
1 cucharadita de maicena
1/2 cucharadita de ajo en polvo
1/2 cucharadita de cebolla en polvo
1/2 cucharadita de comino molido
1/4 cucharadita de chile en polvo (opcional, para un toque picante)
1 jalapeño picado finamente (opcional)
1/4 taza de tomates en cubos (opcional)
Sal al gusto
Instrucciones:
Derretir la mantequilla: En una cacerola a fuego medio, derrite la mantequilla hasta que burbujee ligeramente.
Añadir la maicena: Agrega la maicena y revuelve constantemente durante 1 minuto para eliminar el sabor a harina.
Incorporar la leche: Vierte la leche poco a poco, batiendo constantemente hasta que la mezcla se vuelva homogénea.
Añadir los condimentos: Incorpora el ajo en polvo, la cebolla en polvo, el comino y el chile en polvo. Mezcla bien.
Fundir el queso: Agrega el queso rallado poco a poco, revolviendo continuamente hasta que se derrita por completo y la salsa tenga una textura suave y cremosa.
Agregar extras: Si lo deseas, añade el jalapeño picado y los tomates en cubos, mezclando bien.
Ajustar la consistencia: Si la salsa está demasiado espesa, agrega un poco más de leche hasta obtener la textura deseada.
Servir caliente: Retira del fuego y sirve inmediatamente con nachos, tacos o burritos.
Consejos para Servir y Almacenar
Servir: Esta salsa se disfruta mejor caliente. Puedes mantenerla tibia en una olla a fuego bajo o en una olla de cocción lenta.
Recalentar: Si la salsa se enfría y espesa, caliéntala a fuego bajo agregando un poco de leche y revolviendo hasta recuperar la textura cremosa.
Almacenar: Guarda la salsa en un recipiente hermético en el refrigerador por hasta 3 días.
Variantes: