Callos con Judías Blancas: Tradición y Creatividad en la Cocina

Introducción:
Los callos con judías blancas son un clásico de la gastronomía española, una receta reconfortante que ha pasado de generación en generación. Este plato, que combina la suavidad de las judías con la textura única de los callos, es perfecto para los días fríos, ofreciendo un sabor profundo y delicioso. Aunque la receta tradicional es muy popular, hoy exploraremos algunas variantes modernas para darle un toque innovador a este plato tan querido.

Ingredientes:

500 g de callos de ternera
300 g de judías blancas (remojadas durante la noche)
1 cebolla mediana, picada
2 dientes de ajo, picados
1 pimiento verde, picado
1 tomate maduro, rallado
1 hoja de laurel
1 cucharadita de pimentón (dulce o picante, según el gusto)
1 guindilla (opcional)
Aceite de oliva virgen extra
Sal y pimienta al gusto
1 litro de caldo de carne (puede ser de ave o vegetal)
100 g de chorizo (opcional)
100 g de morcilla (opcional)
1 zanahoria (opcional)
Instrucciones:

Preparar los callos: Si no están limpios, limpia los callos bajo agua fría y córtalos en trozos pequeños. Hervirlos en agua con un poco de sal durante 1-2 horas o hasta que estén tiernos.
Cocinar las judías: En una olla, cubre las judías blancas con agua y cocínelas hasta que estén tiernas (aproximadamente 1 hora).
Sofrito: En una sartén grande, calienta el aceite de oliva y sofríe la cebolla, el ajo y el pimiento verde hasta que estén dorados. Agrega el tomate rallado y cocina por unos minutos.
Añadir el pimentón y las especias: Incorpora el pimentón y la hoja de laurel al sofrito. Si deseas un toque de picante, agrega la guindilla.
Mezclar ingredientes: Añade los callos cocidos, las judías blancas, el caldo caliente, el chorizo y la morcilla (si usas). Cocina a fuego lento durante 30-40 minutos para que los sabores se integren bien.
Rectificar sal y pimienta: Prueba y ajusta de sal y pimienta según tu gusto.
Servir: Sirve caliente, acompañado de un buen pan.
Consejos para servir y almacenar:

Este plato sabe aún mejor al día siguiente, cuando los sabores se han asentado. Guarda las sobras en un recipiente hermético en el refrigerador durante 2-3 días.
Si lo prefieres más espeso, puedes triturar una pequeña cantidad de las judías cocidas y mezclarlas con el resto del guiso.
Si quieres un toque fresco, agrega un poco de perejil picado al momento de servir.
Variaciones:

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