Introducción
El limón es una fruta versátil y esencial en la cocina, tanto por su sabor como por sus propiedades nutricionales. Sin embargo, muchas veces, si no se almacena correctamente, tiende a secarse o enmohecerse rápidamente. Afortunadamente, existen diversas técnicas para conservar los limones frescos por más tiempo, ya sea enteros, en rodajas o en jugo. En este artículo, te mostraremos los mejores trucos y consejos para que puedas disfrutar de su frescura durante semanas.
Ingredientes
Para conservar los limones de manera óptima, necesitarás:
Limones frescos
Agua
Recipiente hermético
Bolsa de plástico con cierre
Papel film o papel aluminio
Sal o azúcar (para conservación en rodajas)
Instrucciones
1. Conservación de limones enteros
En temperatura ambiente: Si los consumirás en pocos días, colócalos en un frutero lejos de la luz directa del sol.
En el refrigerador: Para prolongar su frescura, guárdalos en el cajón de frutas dentro de una bolsa de plástico con cierre o un recipiente hermético. Esto puede mantenerlos frescos hasta 3-4 semanas.
Sumergidos en agua: Un truco efectivo es colocar los limones en un recipiente con agua dentro del refrigerador. Esto ayuda a mantener su humedad y frescura por más de un mes.
2. Conservación de limones en rodajas o mitades
En papel film o papel aluminio: Envuelve bien las mitades o rodajas y refrigéralas. Se mantendrán frescas por unos 4-5 días.
En un recipiente hermético: Guarda las rodajas en un recipiente y cúbrelas con un poco de agua para evitar que se sequen.
3. Conservación del jugo de limón
Exprime los limones y vierte el jugo en un frasco hermético.
También puedes congelarlo en cubetas de hielo para usarlo fácilmente en futuras preparaciones.
4. Conservación de la cáscara de limón
Ralla la cáscara y guárdala en un frasco hermético en el congelador.
También puedes secarla y almacenarla en un recipiente cerrado para usarla como condimento.
Consejos para Servir y Almacenar
No laves los limones antes de almacenarlos; el exceso de humedad puede acelerar su descomposición.
Si un limón comienza a desarrollar moho, deséchalo de inmediato para evitar que contamine los demás.
Para aprovechar al máximo su jugo, rueda el limón sobre una superficie firme antes de exprimirlo.
Variaciones