Introducción
El Ossobuco alla Milanese es un plato emblemático de la región de Lombardía, en Italia. Su combinación de jarrete de ternera cocido a fuego lento con una salsa rica y aromática lo convierte en una receta reconfortante y llena de sabor. Tradicionalmente acompañado de risotto alla milanese, este plato ha perdurado a lo largo de los siglos, deleitando a generaciones con su textura suave y su inconfundible aroma.
Ingredientes
Para 4 personas:
4 piezas de ossobuco de ternera (jarrete con hueso)
2 cucharadas de harina de trigo
3 cucharadas de mantequilla
2 cucharadas de aceite de oliva
1 cebolla grande, picada
2 zanahorias, picadas
2 tallos de apio, picados
2 dientes de ajo, picados
200 ml de vino blanco seco
500 ml de caldo de carne
400 g de tomates pelados y triturados
Sal y pimienta al gusto
1 hoja de laurel
Ralladura de 1 limón
2 cucharadas de perejil fresco picado
Instrucciones
Preparar la carne: Secar las piezas de ossobuco con papel de cocina, sazonar con sal y pimienta y pasarlas ligeramente por harina.
Dorar el ossobuco: En una cazuela grande, calentar el aceite de oliva y la mantequilla a fuego medio-alto. Dorar la carne por ambos lados hasta que tome un color dorado. Retirar y reservar.
Cocinar los vegetales: En la misma cazuela, añadir la cebolla, la zanahoria, el apio y el ajo. Sofreír a fuego medio hasta que estén tiernos.
Deglasar con vino: Agregar el vino blanco y cocinar hasta que se reduzca a la mitad.
Añadir los tomates y el caldo: Incorporar los tomates triturados, el caldo y la hoja de laurel. Remover bien y colocar las piezas de ossobuco nuevamente en la cazuela.
Cocción lenta: Tapar y cocinar a fuego bajo durante aproximadamente 2 horas, hasta que la carne esté tierna y se desprenda fácilmente del hueso.
Preparar la gremolata: Mezclar la ralladura de limón con el perejil picado y espolvorear sobre el plato antes de servir.
Consejos para servir y almacenar
Sirve el ossobuco alla milanese con risotto alla milanese o puré de papas para una combinación clásica.
Para realzar los sabores, deja reposar el guiso unos minutos antes de servir.
Si sobra, guárdalo en un recipiente hermético en el refrigerador por hasta 3 días o congélalo por un mes. Para recalentar, usa fuego lento para conservar la textura de la carne.
Variaciones