Piadina Romagnola Casera: Receta Tradicional, Variaciones y Consejos para Disfrutarla

Introducción
La Piadina Romagnola es un pan plano típico de la región de Emilia-Romaña, Italia. Con su textura suave y ligeramente crujiente, se ha convertido en un símbolo de la gastronomía italiana. Tradicionalmente, se cocina en una plancha caliente y se sirve rellena de embutidos, quesos y vegetales. En este artículo, aprenderás a preparar una auténtica piadina en casa, descubrirás algunas variaciones y recibirás consejos para disfrutarla al máximo.

Ingredientes
Para preparar piadina tradicional necesitarás:

500 g de harina de trigo
125 ml de agua
125 ml de leche
80 g de manteca de cerdo (o aceite de oliva para una versión más ligera)
10 g de sal
1 cucharadita de bicarbonato de sodio (opcional)
Instrucciones
Preparar la masa: En un bol grande, mezcla la harina con la sal y el bicarbonato. Agrega la manteca de cerdo o el aceite de oliva y mezcla hasta obtener una textura arenosa.
Incorporar los líquidos: Añade poco a poco la leche y el agua, amasando hasta formar una masa homogénea y suave.
Reposo: Cubre la masa con un paño y deja reposar durante al menos 30 minutos.
Formar las piadinas: Divide la masa en porciones y extiende cada una con un rodillo hasta obtener discos de unos 3-4 mm de grosor.
Cocción: Calienta una sartén o plancha a fuego medio-alto y cocina cada piadina durante 2 minutos por lado, hasta que se dore y forme burbujas.
Servir: Rellena al gusto y disfruta caliente.
Consejos para Servir y Almacenar
Rellenos clásicos: Prueba con prosciutto, rúcula y queso squacquerone, o experimenta con jamón, mozzarella y tomate.
Para un toque gourmet: Añade champiñones salteados, burrata o una pizca de pesto.
Almacenamiento: Si te sobran piadinas, guárdalas en un paño de cocina limpio a temperatura ambiente por un día, o refrigéralas en un recipiente hermético hasta por 3 días. También puedes congelarlas separadas con papel encerado.
Variaciones

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